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ESPLUGUES

Reforma parcial de vivienda en Esplugues de Llobregat. La intervención en esta vivienda fue parcial. En esta primera fase la reforma se centró en la cocina, el comedor y recibidor. La vivienda tenía una cocina independiente del salón-comedor, oscura, estrecha y alargada y con una única encimera a un lado. La intervención buscó integrar en un mismo espacio el recibidor, la cocina y el salón-comedor para dar más amplitud a los espacios, facilitar la circulación, permitir la conexión de la cocina con el salón y ganar en luminosidad y ventilación en todos los espacios. Los materiales propuestos se escogieron para dotar a la intervención de sencillez, calidez, luminosidad y durabilidad, buscando un ambiente uniforme, neutro y calmado. Para ello se eligieron 4 materiales para todos los espacios. Se recurrió a madera lacada y roble para los muebles, suelo de baldosa cerámica de gran formato y revestimiento de microcemento rosa en el frente de la cocina. La bienvenida a la vivienda se realiza a través del nuevo recibidor. Un espacio que se concibió como un lugar funcional donde poder acoger todo lo necesario a la llegada a la vivienda o a la salida de la misma. Un armario para las llaves, documentación, paragüero, zapatero y perchero. Todo oculto tras las puertas. Un banco con almacenaje donde poder guardar elementos de mayor tamaño y donde poder apoyarse para calzarse y descalzarse. El recibidor, de esta manera, mantiene su objetivo funcional sin renunciar a la estética y orden del resto de la intervención e integrándose en el salón-comedor y cocina. La distribución de la cocina se configuró de tal manera que en la parte cercana al patio se reservó para la zona de lavado y una pequeña área de relax, la zona intermedia a la conservación de alimentos (despensa y nevera) y la zona cercana al comedor se destinó a la preparación de alimentos. El mobiliario de cocina fue contratado a una empresa especializada en mobiliario de cocinas y la isla de la cocina, mesa, mobiliario del recibidor y baldas se ejecutó a medida con ebanista. La isla se diseñó para que albergara en su interior una mesa de roble europeo macizo que se recoge parcialmente o se extrae en su totalidad para permitir un uso flexible de la misma. Desde los desayunos, comidas y cenas del día a día cuando está recogida, hasta momentos de celebración con capacidad para 12 invitados cuando está extendida por completo y extraída. La isla permite a su vez un amplio almacenaje en su interior sin interferir con el movimiento de la mesa. Antes de la intervención el patio era un espacio sucio, oscuro y lúgubre. Un espacio residual de la vivienda donde se acumulaban trastos. Se acondicionó para un uso esporádico distendido que permitiera disponer de un espacio de desahogo, de relax y aportara luz a la cocina. Se pintaron los paramentos, se cambiaron las carpinterías, se realizó un banco con almacenaje y se colocó tarima de madera en el suelo.

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